Conversatorio Activismos LGTBI ¿Cómo nos nombramos?

Conversatorio Activismos LGTBI ¿Cómo nos nombramos?

Con la participación especial de Valeria Silva, activista intersexual mapuche argentina, llevamos a cabo el pasado jueves 28 de septiembre el conversatorio Est+s Somos, ¿Cómo nos nombramos? La jornada tuvo lugar el auditorium rectoría de la Universidad Pedro de Valdivia y fue el sello final para una campaña comunicacional del mismo nombre, y de la convocatoria 2016-2017 del programa Géneros y Sexualidades Diversas. Tras revisar la campaña compuesta por cuatro videos, en los cuales participaron activistas de la convocatoria 2016-2017, Claudia Rodríguez, Encargada del Programa Géneros y Sexualidades Diversas de Fondo Alquimia, abrió la discusión con la pregunta: ¿qué tipo de activismos LGTBI estamos construyendo en Chile y América Latina, de qué manera la supremacía de discursos cada vez más racistas, clasistas y misóginos a nivel global nos están afectando? Iris Hernández, activista lesbofeminista integrante del conversatorio, inició el diálogo haciendo alusión a que más que determinar un “est+s somos”, lo importante es dilucidar aquello que no somos en el marco de l+s menos privilegiados. “Si pienso en mi identidad, veo un estado de alerta que hace darnos cuenta de estas diferencias marcadas negativamente por la cultura dominante. Esa alerta me parece fundamental porque va a generar la posibilidad de articulaciones políticas”, consignó. La instancia continuó con la intervención de Marcial Parraguez, activista de la disidencia sexual, oriundo de Tomé, VIII Región, quien se refirió a la gordofobia: “hoy para los gordos no hay tiempo. Para ser hombre o gay, siempre va primero el peso, no hay una imagen del gay antes de, siempre va primero la gordura y esta estética del cuerpo que llama a una subjetividad que...
Ley de identidad de género: Una deuda pendiente

Ley de identidad de género: Una deuda pendiente

Fue una de las promesas de campaña de Michelle Bachelet, pero a meses de su tramitación, la ley de identidad de género no genera consensos. Mientras la derecha recurre a los más diversos subterfugios para dilatar su discusión y cuestionar diferentes aspectos, organizaciones trans critican que el proyecto sigue dejando en manos de la justicia el derecho a cambiar de identidad y no lo convierte en un proceso administrativo, fácil de concretar, como en otros países. Contenta está Yokonda Smith, quien recientemente recibió su carnet con su identidad femenina. “Me siento bien, me siento mujer ¡me siento libre! Cuando me piden la cédula ahora la saco sin problemas y no como antes, cuando lo hacía con vergüenza”, comenta la Presidenta de la agrupación social y cultural Nefertiti de Iquique. Pero el proceso para obtener su actual identidad no fue nada fácil. Yokonda tuvo que pasar por una serie de trámites médicos, sicológicos y judiciales que rayan en lo vejatorio. “Me sentí absolutamente pasada a llevar en mis derechos. En la consulta con el médico sacaron fotos a mis partes íntimas, después tuve que ir a tres sesiones con un sicólogo al cual tuve que contarle muchos episodios de mi vida. Además, me trataba como hombre y no como mujer; estaba acompañado de una estudiante en práctica, haciendo todo menos íntimo y se demoró alrededor de seis meses en entregar el informe al juzgado. Eso hizo que mi cambio de identidad tardara alrededor de un año y medio”, relata. En Chile, el trámite para cambiar de identidad es altamente judicializado. Eso ha llevado a que muchas personas desistan de realizarlo....