Justo cuando se cumple un año desde que comenzó el proceso, este lunes 4 de julio la Convención Constitucional entregó la propuesta de nueva Constitución. El texto será sometido a un plebiscito de salida que se realizará el próximo 4 de septiembre, y que definirá si se aprueba o no.

Resultado de los procesos populares que remecieron al país en el Estallido Social que comenzó el 18 de octubre de 2019, la Convención Constitucional se formó hace un año con el objetivo de delinear una nueva institucionalidad y dejar atrás la impuesta Constitución de 1980 escrita y aprobada durante la dictadura de Augusto Pinochet.

Este lunes entregaron la propuesta de Carta Magna, que se gestó en un proceso histórico donde por primera vez en toda la historia de Chile lxs ciudadanxs eligieron a lxs redactores. Y no sólo eso: los 155 convencionales fueron electos en mayo, con paridad de género, 17 escaños reservados para 10 pueblos indígenas y representación mayoritaria de movimientos sociales e independientes.

Avances construídos desde los movimientos

Desde el comienzo la redacción de la nueva Constitución estuvo marcada por tres principios rectores: la paridad de género, la descentralización y la plurinacionalidad. Esta diversidad de voces se logró tras procesos sociales de larga data, donde las organizaciones feministas, sociales y territoriales han sido quiénes los han impulsado.

Tal como lo habíamos señalado en artículos anteriores, constituye un hito la representación de los territorios, pueblos originarios, y organizaciones que se definen desde los feminismos. Esto pudo verse no sólo en la elección de convencionales, sino que también desde las Iniciativas Populares de Norma (IPN). Levantadas desde los movimientos feministas, Una vida libre de violencia para mujeres, niñeces, diversidades y disidencias sexo genéricas; Género y Justicia; y Será Ley, fueron algunas de las iniciativas que lograron llegar a la nueva Constitución.

En la propuesta presentada este lunes, varios son los artículos que han sido destacados como avances sustanciales en materia de derechos humanos y del medio ambiente. La presencia de estos -entre muchos artículos- representa un incuestionable avance no sólo en materia de derechos, sino que también en la profundización de la democracia que queremos construir, donde todas, todos y todxs participamos en la construcción libre de nuestras vidas y de nuestro pueblo.

  Estos son los 7 artículos -entre muchos- que constituyen avances sustanciales en materia de derechos humanos y del medio ambiente:

 La nueva Constitución comienza con un preámbulo que reza: «Nosotras y nosotros, el pueblo de Chile, conformado por diversas naciones, nos otorgamos libremente esta Constitución, acordada en un proceso participativo, paritario y democrático».